Nuestro trabajo se fundamenta en tres valores básicos: la casa está siempre abierta a todo el mundo, todos los servicios que ofrecemos tienen en cuenta las necesidades, gustos, manias y costumbres de cada persona, y por último, todo el equipo humano debemos poder disfrutar de nuestro trabajo y sentirnos orgullosos de él. Obviamente esto implica mucha dedicación, una dedicación que solamente consigues cuando puedes ofrecer un equipo humano que, con el paso del tiempo, va conociendo la manera de ser de cada persona, estableciendose en ese punto una relación de mútua confianza entre los residentes y las persones que cuidan de ellos.